El queso de corteza blanca es una de las categorías de queso más populares del mundo, y no es casualidad. Los quesos suaves y cremosos con su característica corteza blanca ofrecen todo un mundo de sabores, desde suaves y mantecosos hasta intensos y con notas a setas. ¿Pero qué hace tan especial al queso de corteza blanca?
¿Qué es el queso de corteza blanca?
El queso de corteza blanca debe su nombre a la corteza de moho blanco que se forma durante la maduración. Esta corteza la produce el hongo Penicillium candidum (también llamado a veces Penicillium camemberti). El moho se aplica en el exterior del queso y madura de fuera hacia dentro: por eso el queso de corteza blanca suele ser más blando en los bordes que en el centro.
El proceso de maduración dura habitualmente entre 3 y 8 semanas, según el tamaño del queso. Cuanto más larga la maduración, más cremoso e intenso se vuelve el sabor.
Variedades más populares de queso de corteza blanca
Brie
El queso de corteza blanca más conocido del mundo. Originario de la región de Île-de-France, el Brie de Meaux es la variedad más auténtica, con denominación de origen AOP. Un brie bien madurado es cremoso, casi líquido bajo la corteza, con un sabor suave y mantecoso y ligeros toques terrosos.
Camembert
A menudo confundido con el brie, pero el camembert es más pequeño e intenso de sabor. Un auténtico Camembert de Normandie está elaborado con leche cruda y tiene un aroma potente, ligeramente amoniacal, cuando está en su punto de maduración.
Le Campagnier
Le Campagnier es un popular queso de corteza blanca que también encontrarás en grandes superficies. Este queso de Fromagerie Guilloteau tiene una textura extra cremosa, casi untuosa, con un sabor suave y ligeramente dulce.
Fromage d’Affinois
Este queso francés de corteza blanca se elabora mediante un especial proceso de ultrafiltración que le da una textura extraordinariamente cremosa. Su sabor es suave y accesible, ideal para quienes se inician en los quesos de corteza blanca.
Roombrie
El roombrie es una variante neerlandesa a la que se añade nata extra a la leche. El resultado es un queso suave y rico, con un sabor más delicado que el brie tradicional.
Cómo servir y maridar el queso de corteza blanca
La mejor manera de disfrutar del queso de corteza blanca:
- Temperatura: saca el queso de la nevera al menos 30 minutos antes de servirlo. A temperatura ambiente los sabores se expresan en todo su esplendor
- Pan: la baguette o unas crackers neutras son la mejor opción, dejan al queso ser el protagonista
- Fruta: uvas, pera, higos y nueces son combinaciones clásicas
- Vino: un champán seco, un Borgoña blanco o un Pinot Noir ligero
- Miel: unas gotas de miel sobre un trozo de brie son una combinación que nunca falla
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Cómo conservar el queso de corteza blanca
Guarda el queso de corteza blanca en la nevera, envuelto holgadamente en papel de horno o papel para queso especial. La corteza de moho necesita respirar. Envuelto en film de plástico el queso pierde su carácter y la corteza puede sudar. Más consejos en nuestro artículo sobre cómo conservar el queso.
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